Seguro que te ha pasado alguna vez: estás revisando los datos de tu entrenamiento en Strava, TrainingPeaks o Garmin Connect y, de repente, ves un pico absurdo en tu frecuencia cardíaca. Un registro de 220 o 230 pulsaciones por minuto (lpm) que dura solo unos segundos y luego vuelve a la normalidad.
¿Qué es lo primero que piensas? «Menudo fallo del pulsómetro, se habrá quedado sin batería o la camiseta me ha hecho electricidad estática».
Hasta hace muy poco, los cardiólogos pensábamos exactamente igual. Sin embargo, dos estudios científicos muy recientes publicados en el European Journal of Preventive Cardiology han analizado más de 57000 entrenamientos de 251 deportistas de resistencia y han descubierto algo fascinante: algunos de estos picos raros no son fallos de la banda, sino arritmias reales que ocurren mientras entrenas.
Aquí te explicamos de forma sencilla y directa qué han descubierto y qué debes vigilar en tus propios gráficos.
El Experimento: ¿Cómo se hizo el estudio?
Los científicos querían saber si los pulsómetros comunes que usamos para entrenar sirven también como «radares privados» para detectar problemas de corazón antes de que den la cara en el médico.
Para que el estudio fuera ultrapreciso, pusieron tres reglas estrictas:
- Solo bandas de pecho: Se eliminaron los relojes ópticos de muñeca. Las bandas de pecho miden los impulsos eléctricos reales del corazón y son mucho más fiables, lo que reduce los errores por el movimiento.
- Marcas habituales: Se usaron datos reales de bandas Garmin, Polar y Wahoo.
- Cálculo personalizado: En lugar de usar la típica fórmula de «220 menos tu edad» para saber tu frecuencia cardíaca máxima, se usó un sistema matemático avanzado que analizaba los entrenamientos pasados de cada atleta para calcular su límite fisiológico real. Si el pulsómetro superaba ese límite, se encendía una alerta.
Los 5 tipos de «picos» que aparecen en tu pantalla
Cuando los investigadores revisaron los entrenamientos que se pasaban de la raya (que fueron el 1% del total), descubrieron que los gráficos se pueden agrupar en cinco formas distintas:
| Forma del Gráfico | ¿Cómo se ve en la pantalla? | ¿Qué porcentaje de los fallos fue? | ¿Qué suele significar? |
| Aumento gradual (Gradual overshoot) | Una curva suave que sube un poco más de tu máximo real y luego baja. | 49.4% (Casi la mitad) | Suele ser fatiga o un esfuerzo máximo real. |
| Pico paroxístico (Paroxysmal spike) | Una línea vertical que sube de golpe en un segundo se mantiene arriba un momento y cae igual de rápido en vertical. | 28.1% (Poco más de 1 de cada 4) | El sospechoso número uno. Se parece muchísimo a una arritmia real. |
| Patrón caótico (Chaotic pattern) | Una zona del gráfico llena de dientes de sierra locos e irregulares. | 15.8% | Mezcla de fallos de lectura y arritmias complejas. |
| Puntos aislados (Isolated outliers) | Un único punto flotando muy arriba en el gráfico, rodeado de líneas normales. | 4.0% | Fallos puntuales o arritmias que duran solo 1 o 2 latidos. |
| Línea plana arriba (Signal saturation) | El gráfico sube de golpe y se queda clavado haciendo una línea recta perfecta arriba antes de bajar. | 2.8% | Saturación de la señal o fallo electrónico. |
Los Descubrimientos Clave: Lo que debes saber como deportista
El estudio se centró sobre todo en el Pico Paroxístico (la subida y bajada en línea vertical) y arrojó datos que cambian las reglas del juego:
- No ocurren al azar ni dependen de tu equipo
El estudio demostró que estos picos no dependen de si usas Garmin, Polar o Wahoo. Tampoco dependen de si eres hombre o mujer, de tu edad, ni de si estás entrenando en invierno o en verano. Tampoco influye si estás haciendo rodillo en casa, rodando con la bici de carretera o subiendo un puerto de montaña en los Pirineos. Cuando aparecen de forma repetida, suelen tener más que ver con el propio deportista que con el entorno.
- Están muy conectados con arritmias reales
Este es el dato más importante: el 71.4% de los deportistas a los que los médicos les detectaron una arritmia real tenían estos picos verticales en sus entrenamientos. En cambio, en el grupo de atletas cuyos gráficos eran siempre perfectos y limpios, no se diagnosticó ni una sola arritmia.
- Tu pulsómetro «avisa» antes que el médico
En casi todos los casos analizados, los picos raros aparecieron en los entrenamientos cotidianos de los deportistas semanas o meses antes de que fueran al médico y se les diagnosticara oficialmente la arritmia mediante las pruebas oficiales de Holter.
- ¿Por qué ocurren a menudo al arrancar o al cambiar de ritmo?
Muchos de estos picos ocurrieron justo cuando el deportista pasaba de estar parado a arrancar fuerte, o en cambios bruscos de ritmo (lo comprobaron cruzando los datos de FC con los vatios del potenciómetro). Esas transiciones alteran de golpe el sistema nervioso y eléctrico del corazón, lo que puede «activar» un latido rebelde (una arritmia). Aunque ojo: también es el momento donde más se mueve la camiseta y más fallos técnicos se provocan.
La prueba definitiva: Un pulsómetro y un electrocardiograma a la vez
Para quitarse cualquier duda, los científicos hicieron una prueba de campo con un deportista que solía tener estos picos. Le hicieron entrenar llevando su banda Garmin habitual y, al mismo tiempo, una banda especial de grado médico que graba un electrocardiograma (ECG) continuo.
- El resultado: El pulsómetro normal marcó un pico vertical repentino de 169 lpm.
- La realidad: El ECG médico demostró que, exactamente en ese momento, el corazón del deportista entró en una taquicardia auricular real que duró 8 segundos.
Un detalle técnico muy curioso: el pulsómetro comercial tardó 4 segundos en enterarse de que el corazón iba rápido. Esto pasa porque nuestros relojes usan un sistema que «hace la media» de los últimos latidos para que la pantalla no baile demasiado. Por eso, si tu arritmia dura solo 2 o 3 segundos, tu reloj no llegará a pintar un pico, sino que mostrará un puntito suelto (un outlier).
¿Debo asustarme si veo un pico en mi aplicación?
Rotundamente NO. Los propios autores del estudio y los cardiólogos Sharma y O’Driscoll piden calma.
La inmensa mayoría de las arritmias que se detectaron en estos deportistas de resistencia (como las taquicardias supraventriculares) son benignas, tienen un pronóstico excelente y no ponen en riesgo la vida, siempre y cuando tu corazón sea estructuralmente normal y esté sano en las ecografías.
Ver un pico paroxístico no es un diagnóstico médico, pero sí es una excelente herramienta de alerta temprana. En lugar de borrar el entrenamiento pensando que el reloj funciona mal, guárdalo. Si notas que te ocurre a menudo, o si ese pico coincide con momentos en los que notas palpitaciones, un vuelco en el pecho, mareos o una fatiga extraña que no cuadra con el esfuerzo, pide una cita con tu cardiólogo deportivo. Le será de muchísima utilidad ver esas capturas de pantalla de tus entrenamientos.

REFERENCIAS
Christophe Buyck, Boris Delpire, Christophe Dausin, Paulien Vermunicht, Lien Desteghe, Youri Bekhuis, Rik Pauwels, Jarne de Paepe, Sergio Ruiz-Carmona, Andre La Gerche, Rik Willems, Guido Claessen, Hein Heidbuchel, on behalf of the Pro@Heart and Master@Heart Consortia, High heart rate peaks from chest-strap recordings in athletes: prevalence, characteristics, and clinical relevance, European Journal of Preventive Cardiology, 2026;, zwag232, https://doi.org/10.1093/eurjpc/zwag232
Jamie M. O’Driscoll, Sarandeep Marwaha and Sanjay Sharma. When wearables see what we cannot: Are athletes’ heart rate monitors becoming arrhythmia surveillance tools? European Journal of Preventive Cardiology (2026) 00, 1–3 https://doi.org/10.1093/eurjpc/zwag454
