Os presento un artículo recientemente publicado y muy interesante que analiza la «paradoja del atleta master»: aunque el ejercicio es excelente para la salud, los deportistas de resistencia de alta intensidad máster (más de 35-40 años) suelen presentar más placas en las arterias coronarias que las personas sedentarias. Estudios en maratonianos, ciclistas y otros atletas de resistencia han hallado mayor prevalencia de placas coronarias y mayor carga de calcio coronario que en sujetos sedentarios con riesgo clásico similar. Sin embargo, en estos atletas las placas son con frecuencia predominantemente calcificadas y más estables, con menos proporción de lesiones no calcificadas de alto riesgo, lo que podría explicar la baja incidencia de eventos agudos a pesar de mayor “carga de placa”.
¿Cuáles son los puntos clave? El desarrollo de aterosclerosis coronaria en atletas veteranos se considera multifactorial:
1. El Enigma: ¿Por qué los atletas tienen más placas calcificadas en arterias coronarias?
Aunque parezca contradictorio, el entrenamiento intenso y prolongado durante años somete al corazón a un estrés constante que puede favorecer la formación de placas debido a varios factores:
- Estrés mecánico («Shear Stress»): El flujo de sangre muy rápido y turbulento durante el ejercicio intenso puede dañar las paredes internas de las arterias, generar ROS y favorecer depósitos cálcicos en zonas de reparación.
- Inflamación: El entrenamiento extremo sin una recuperación adecuada genera «picos» inflamatorios y estrés oxidativo, induce liberación de citoquinas proinflamatorias, activación de macrófagos/foam cells y aumento de ROS, contribuyendo a la progresión de placas existentes.
- Alteración del Calcio: El ejercicio intenso eleva hormonas (como la paratohormona: PTH) que regulan el calcio, lo que puede favorecer que las arterias se calcifiquen más rápido.
- Factores clásicos y de estilo de vida: edad, genética, dislipemia, HTA, diabetes, tabaquismo presente o pasado, distribución central de grasa, dieta y suplementos/“boosters” deportivos pueden añadirse al efecto del entrenamiento. El uso de bebidas energéticas o una dieta muy alta en calorías y carbohidratos también influye en la salud arterial.
- Genética y epigenética: fuerte componente hereditario en el volumen de placa calcificada, y posible modulación epigenética del ejercicio aún por clarificar.
2. ¿Es peligroso tener estas placas? (calcio vs grasa)
El artículo hace una distinción vital entre los tipos de placa:
- Placas Calcificadas (Más comunes en atletas): Son placas «duras» y ricas en calcio. Se consideran más estables y con menor riesgo de romperse y causar un infarto. El estudio German Marathon Study mostró un 36% de maratonianos con score de calcio coronario (CAC) alto vs 22% de controles; un CAC elevado se asoció a peor pronóstico, incluso en atletas muy entrenados. El estudio MARC-1 en ciclistas de mediana edad halló calcificación significativa y enfermedad severa en algunos, pese a bajo riesgo tradicional.
- Placas No Calcificadas o Mixtas: Son placas «blandas» y ricas en grasa. Estas son las más peligrosas porque pueden romperse fácilmente.
- Dato Clave: Los atletas suelen tener placas más estables (calcificadas) que los no deportistas, lo que explicaría por qué, a pesar de tener «más placa», tienen mejores tasas de supervivencia global, aunque otros trabajos recientes (p. ej. De Bosscher et al.) describen que los atletas de resistencia de por vida presentan mayor carga de placas, incluidas mixtas y no calcificadas, lo que cuestiona la idea de un fenotipo siempre “protector”.
3. La importancia del chequeo especializado
Se remarca que el ejercicio intenso es un arma de doble filo: a largo plazo es fuertemente cardioprotector, pero el esfuerzo agudo puede desencadenar eventos en sujetos con CAD subyacente. Las escalas de riesgo clásicas (Framingham, SCORE2) donde se realiza el cálculo de riesgo por edad y colesterol, tienden a infraestimar el riesgo real en atletas máster por su perfil metabólico favorable. El artículo destaca:
- Puntuación de Calcio (coronary artery calcium –CAC- Score): Una tomografía que mide cuánto calcio hay en tus arterias. Es el mejor predictor de riesgo en atletas veteranos. Por tanto, se resalta su papel como marcador pronóstico potente.
- Angio-TC Coronario (CCTA): Permite ver no solo cuánto calcio hay, sino la forma y el tipo de placa (si es peligrosa o estable), sirve para caracterizar la morfología de la placa (calcificada vs no calcificada).
- Prueba de Esfuerzo Máxima: Esencial para detectar si hay falta de riego sanguíneo (isquemia) durante el ejercicio. Aquí tiene más valor la realización de una prueba de esfuerzo cardiopulmonar (CPET) o ergoespirometría, tal y como ya demostró Belardinelli en 2003.
4. Recomendaciones para el deportista recreativo máster
El posicionamiento AHA/ACC 2025 introduce un enfoque de shared decision making (toma de decisiones compartida), menos prohibitivo y más individualizado para la participación deportiva, con gran énfasis en plan de emergencia, reanimación cardiopulmonar (RCP) y desfibriladores en el entorno deportivo. El enfoque en estos deportistas se basa en una prevención multifactorial:
- No dejes de hacer deporte: El ejercicio sigue siendo la «medicina más poderosa». Los beneficios superan los riesgos, especialmente si el ejercicio es habitual y no solo ocasional.
- Si el deportista tiene factores de riesgo cardiovascular: Trátalos, no dejes de hacerlo por el hecho de ser deportista. Si es hipertenso, trátalo con fármacos que preserven tolerancia al ejercicio (IECA/ARA-II). Si tiene el colesterol alto, trátalo con estatinas. Si es diabético, los SGLT2i/GLP‑1 RA son muy útiles por su beneficio cardiovascular. Uso selectivo de AAS en pacientes con CAC alto o placas de alto riesgo, valorando sangrado.
- Estilo de vida: dieta mediterránea, reducción de azúcares refinados, sueño adecuado, control del estrés, abandono de tabaco y moderación de alcohol.
- Se destacan efectos emergentes del microbioma intestinal, donde el ejercicio de resistencia puede modular la flora y reducir inflamación sistémica y aterosclerosis inducida por dieta occidental.
- Escucha a tu cuerpo: Si sientes dolor en el pecho, palpitaciones extrañas o síncopes (desmayos), no los ignores y acude a un cardiólogo deportivo.
- Chequeo después de los 35: Si eres un atleta de resistencia (corredor, ciclista, etc.) y tienes factores de riesgo (como antecedentes familiares o colesterol alto), se recomienda una evaluación que incluya prueba de esfuerzo y, posiblemente, medición de calcio coronario.
- Se destaca la poca relevancia que dan los estudios a las deportistas femeninas. Estudios en atletas de resistencia femeninas sugieren baja prevalencia de aterosclerosis coronaria y escasa carga de calcio, incluso con exposición de por vida al ejercicio, y una relación más débil entre volumen de ejercicio y aterosclerosis subclínica que en hombres.
- El artículo insiste en una gestión personalizada, con monitorización seriada (biomarcadores, CAC/CCTA) y trabajo en equipo multidisciplinar (cardiólogo, médico del deporte, nutrición, psicología, etc.).
5. Conclusiones
- La aterosclerosis coronaria en atletas veteranos puede ser más frecuente y con mayor calcio, pero muchas veces con placas más estables y menos eventos agudos que en sujetos de riesgo similar.
- La evidencia procede sobre todo de estudios observacionales con muchos factores de confusión, por lo que no se puede demostrar que el ejercicio intenso, por sí solo, cause aterosclerosis.
- Se recomienda una evaluación multimodal (clínica, pruebas de esfuerzo, CAC/CCTA, etc.) y una decisión compartida sobre deporte y tratamiento, equilibrando los grandes beneficios del ejercicio con el control de la enfermedad coronaria en estos atletas.

REFERENCIA:
