¿Es seguro que pacientes previamente activos vuelvan a hacer ejercicio de alta intensidad durante el primer año tras un intervencionismo percutáneo (ICP), es decir, tras implante de stent coronario. Este trabajo francés concluye que en una cohorte seleccionada no se observó un aumento de eventos cardiovasculares a corto plazo.
Introducción
- Tras una ICP, las guías recomiendan actividad física y rehabilitación, pero existe preocupación por el riesgo transitorio de muerte súbita o eventos coronarios desencadenados por ejercicio vigoroso (rotura de placa, demanda isquémica, estados protrombóticos).
- La pregunta central es: en pacientes con enfermedad coronaria revascularizada con stent, previamente muy activos, ¿resumir ejercicio de alta intensidad en el primer año aumenta el riesgo de eventos cardiovasculares?
Diseño del estudio y población
- Estudio prospectivo multicéntrico francés (37 centros) que incluye 1262 pacientes sometidos a primera ICP (sin revascularizaciones previas), hospitalarios por SCA o síndrome coronario crónico, todos con ejercicio regular previo.
- Completan seguimiento 1 año 1154 pacientes; son predominantemente varones (~89%), mediana 61 años, con alta carga de factores de riesgo clásicos pero relativamente “más sanos” que la cohorte CAD general (menos DM, obesidad, HTA), y prácticamente todos con stents farmacoactivos.
Clasificación del ejercicio y exposición
- Se registra tipo, horas/semana, intensidad (ligera, moderada, alta) y participación en competición, usando Borg 6–20 y Talk Test:
- Ligero: Borg 9–11, conversación fácil.
- Moderado: Borg 12–14, disnea moderada.
- Alto: Borg ≥15, conversación limitada a pocas palabras.
- Antes de la ICP, todos entrenaban regularmente (mediana 4 h/sem; 36% ≥6 h/sem), sobre todo ejercicio de resistencia (≈90%).
- Durante el año posterior, el 91,6% reanuda ejercicio; al año, 32,6% hace ejercicio ligero, 41,0% moderado y 18,0% alta intensidad; la mayoría sigue haciendo resistencia (93,3%).
Resultados clínicos y eventos
- A 1 año no hay muertes cardiovasculares; se registra fibrilación auricular (2,3%), ictus isquémico (0,3%), arritmias ventriculares (0,8%), IC aguda (0,7%) y nuevos eventos coronarios en 2,6% (nuevas estenosis, restenosis intrastent, trombosis de stent).
- Solo 4 pacientes presentan un SCA (0,3%), de los cuales únicamente dos durante ejercicio (uno ligero y uno moderado); ninguno durante ejercicio de alta intensidad.
- Comparando pacientes con y sin eventos coronarios, no hay diferencias claras en edad, FEVI, número de stents o lechos tratados; los que tienen eventos tienden a hacer menos horas de ejercicio y con más frecuencia reducen la intensidad respecto a la etapa previa.
Grupo de ejercicio de alta intensidad
- El 18% (n=205) retoma ejercicio de alta intensidad: son más jóvenes, mayoritariamente varones, con menos factores de riesgo (menos diabetes y tabaquismo, mayor proporción sin factores clásicos) y más historia de deporte competitivo.
- Antes de la ICP ya entrenaban más horas (mediana 6 h/sem vs 4 h/sem) y a mayor intensidad; después de la ICP siguen entrenando más (7 h/sem vs 4 h/sem).
- Pese al mayor “carga” de ejercicio, la incidencia de eventos no es mayor: CV totales 5,9% vs 7,0%, nuevos eventos coronarios 1,5% vs 2,9% en el resto; diferencias no significativas.
Interpretación y relación con guías
- Los autores contextualizan sus hallazgos con datos previos sobre aumento transitorio de riesgo con ejercicio vigoroso y sobre posibles efectos aterogénicos del volumen/intensidad extrema en algunos atletas, frente a los claros beneficios de la actividad regular.
- Los resultados son coherentes con las guías ESC 2020 de cardiología del deporte y la declaración norteamericana de 2025, que permiten retorno progresivo al deporte intenso/competitivo 3–6 meses tras SCA/ICP, tras evaluación de isquemia, FEVI y arritmias, aunque siguen considerando la competición <12 meses como situación de riesgo elevado.
Aplicaciones prácticas y limitaciones
- Mensaje práctico: en pacientes seleccionados, relativamente jóvenes, muy activos y con pocos factores de riesgo, reanudar ejercicio de alta intensidad en el primer año tras ICP no se asocia a un aumento claro de eventos a corto plazo, si la revascularización es completa y el manejo médico es óptimo.
- Sin embargo, el estudio no es aleatorizado, la actividad se evalúa por autoinforme, hay pocos eventos y la cohorte no representa a todos los pacientes con ICP (mayores, más frágiles, más comorbilidad), por lo que no se puede generalizar indiscriminadamente.
En conjunto, el artículo ofrece un mensaje matizado: en atletas o “veteran athletes” coronarios bien revascularizados, la vuelta a alta intensidad puede ser razonable con selección cuidadosa, evaluación funcional exhaustiva y seguimiento, apoyando un enfoque de decisión compartida más que de prohibición sistemática.
REFERENCIA
