¿El ejercicio intenso puede alterar los niveles de Lipoproteína(a) (marcador de riesgo cardíaco) de tal forma que un médico podría clasificar erróneamente el riesgo de un deportista?
Aquí os explico este interesante estudio donde los investigadores querían ver qué pasa con la sangre de un atleta justo después de un esfuerzo máximo. Para ello:
- El «examen» físico: Los 22 voluntarios se sometieron a una sesión de 3 horas de ciclismo de alta intensidad, alternando sprints y tramos de resistencia según su capacidad individual.
- Tomas de muestras: Se les extrajo sangre en 5 momentos clave: 1 hora antes de empezar, justo al terminar, y a las 2.5, 5 y 24 horas después del ejercicio.
- ¿Qué buscaban? Midieron la Lipoproteína(a) (un factor de riesgo genético) y la Proteína C Reactiva (PCR) (un marcador de inflamación).
- Crossover (estudio cruzado): Aunque el estudio original comparaba suplementos de cetonas frente a un placebo, para este análisis se usaron los datos de la primera sesión para asegurar que los resultados fueran limpios.
HALLAZGOS Y RESULTADOS CLAVE
Los descubrimientos traen tranquilidad tanto a médicos como a deportistas:
- Resultados estables: Aunque hubo pequeñas variaciones estadísticas en los niveles de Lipoproteína(a) (bajaron entre un 1.9% y un 6.4%), estos cambios fueron clínicamente insignificantes.
- Riesgo sin cambios: Lo más importante es que ningún atleta cambió de categoría de riesgo. Quien tenía niveles altos (>105 nmol/L) siguió teniéndolos, y quien los tenía bajos permaneció igual.
- Resistencia a la inflamación: A las 24 horas, los niveles de inflamación (PCR) subieron notablemente, pero la Lipoproteína(a) se mantuvo firme. Esto demuestra que este marcador no se «descontrola» por la inflamación aguda del ejercicio.
LIMITACIONES Y «LETRAS PEQUEÑAS»
Como en toda ciencia honesta, hay matices que considerar:
- Ventana de tiempo corta: El estudio solo duró 24 horas. No podemos saber si los niveles cambian de forma importante después de ese periodo.
- Población específica: Se realizó en atletas recreativos muy sanos. Los resultados podrían variar en personas con enfermedades cardíacas o metabólicas ya existentes.
- Muestra reducida: Solo participaron 22 personas, lo que es común en estudios de fisiología intensa, pero requiere precaución al generalizar.
- Falta de medición de volumen de plasma: No se midió el hematocrito, por lo que los pequeños cambios observados podrían deberse simplemente a la deshidratación o cambios en el volumen de sangre.
CONCLUSIÓN Y APLICACIÓN PRÁCTICA
Si eres deportista y tu médico te pide una analítica para medir tu riesgo cardiovascular (específicamente la Lipoproteína(a)), no necesitas preocuparte si has entrenado duro el día anterior.
- La clave: La Lipoproteína(a) es un marcador muy robusto y estable que depende en más de un 90% de tu genética.
- Consejo práctico: Puedes realizarte esta prueba en cualquier momento de tu ciclo de entrenamiento; el esfuerzo físico no «engañará» al resultado ni hará que tu médico vea un peligro que no existe.
- En resumen: Tu entrenamiento intenso no afecta la interpretación de tu riesgo cardíaco basado en este marcador.
REFERENCIA:
Rik Pauwels et al., American Journal of Preventive Cardiology 2026, https://doi.org/10.1016/j.ajpc.2026.101755
Acute strenuous exercise does not meaningfully influence lipoprotein(a)-based cardiovascular risk classification in endurance athletes (2026).
